Arraianos nos traslada a la frontera difusa entre la Galicia interior y el norte de Portugal, territorio de meigas, de la lluvia y el granito de las casonas solariegas. En diez relatos Ferrín nos sumerge en su universo particular, inquietante como la nublina que de improviso cubre a los protagonistas de estas historias. La raya es la línea invisible que separa a los habitantes de España y Portugal, tierra repleta de historias de contrabando, luchas de poder, caciquismo y sometimiento a las autoridades. El lector en castellano se merecía otra oportunidad para descubrirla.
Varias veces propuesto al Premio nobel de Literatura, ha sido galardonado con los premios de la Critica española, de la Critica en Galicia, Losada Diéguez, Otero Pedrayos y el Nacional de Literatura que otorga la Xunta de Galicia. La narrativa de Ferrín destaca por la riqueza de su lenguaje, clásico, preciso, exquisito, y por la inmensa capacidad del autorhabitantes de España y Portugal, tierra repleta de historias de contrabando, luchas de poder, caciquismo y sometimiento a las autoridades. El lector en castellano se merecía otra oportunidad para descubrirla.
«Nuestro crimen, en realidad, consiste en tratar de comprender el mundo en el que vivimos, y en tener el descaro de hacerlo en nuestros propios términos, por nuestros propios medios y, cosa imperdonable, partiendo de nosotros mismos».[…]
«Cuando toda razón deserta del espacio público, cuando crece el absurdo, cuando la propaganda endurece su férula a fin de forzar la comunión general, hay que tomar distancia. Eso es lo que hace el conspiracionista. Partir de sus intuiciones y ponerse a investigar. Tratar de entender cómo hemos llegado aquí y cómo salir de este pequeño atolladero del tamaño de una civilización. Encontrar cómplices y hacer frente. No resignarse a la tautología de lo existente. No tener miedo ni esperanza, sino buscar con calma nuevas armas.[...]
La concepción de la vida que tienen los ingenieros de esta sociedad es tan flagrantemente chata, tan incompleta, tan equivocada que no pueden más que fracasar. Lo único que conseguirán será devastar un poco más el mundo. Por eso es de vital interés para nosotros echarlos sin esperar a que fracasen.[...]
Nuestro desacuerdo con los defensores del orden existente no es por la interpretación del mundo, sino por el mundo mismo. No queremos el patibulario mundo que están construyendo. De hecho, pueden quedarse todos los patíbulos para ellos. No es una cuestión de opinión; es una cuestión de incompatibilidad»
Tan estimulante como contagioso, este texto escrito en 1985 —que ahora el ilustrador Bruno Borges acompaña de imágenes— sigue conservando intacta su fuerza para impulsar nuestras vidas hacia una búsqueda de la plenitud y hacer frente a la mutilación que nos impone la economía. A estas alturas del siglo xxi, la obra de Bob Black sigue siendo una herejía para muchos. Para nosotros La abolición del trabajo es, además de un armonioso canto a la vida, un monumental corte de mangas al orden mental establecido.
Se trata de una aventura ilustrada, cuyos protagonistas son los l@s jabalies, y que a partir de estos, denuncia la destrucción de la naturaleza por parte de la civilización humana. Está dirigido a la juventud con el ánimo de despertar en esta una actitud de respeto hacia la madre tierra, incluyendo entre todos los seres vivos a los mismos humanos.
Fútbol, estilo y funk
El 22 de noviembre de 1978, un desconocido jugador negro del West Bromwich Albion causó la admiración de toda Europa firmando una magnífica actuación ante el Valencia de Mario Kempes. Su nombre era Laurie Cunningham, pero desde ese día sería conocido como The Black Pearl.
Hijo de inmigrantes jamaicanos, Cunningham fue el primer jugador negro en representar a Inglaterra en partido oficial. Poco después, y tras un fichaje de cifras astronómicas, se convirtió en el primer inglés en vestir la camiseta del Real Madrid. A lo largo de su carrera también pasaría por las filas del Leyton Orient, Manchester United, Olympique de Marsella, Leicester City, Wimbledon FC, Rayo Vallecano y Real Sporting de Gijón.
Este libro no sólo narra la historia de un futbolista especial, un artista en una época de fajadores; sino también la de un dandi vestido de corto, un hombre sensible apasionado por la música, el baile y la moda, que tuvo que hacer frente a todo tipo de prejuicios en un momento en que el racismo campaba a sus anchas por las gradas. Un jugador que ha trascendido lo meramente futbolístico para acabar convirtiéndose en un auténtico icono pop.
Prólogo de Carles Viñas
Seleccionada como una de las mejores biografías del año 2018 en los Sports Book Awards
Una de cada diez personas muertas durante los treinta años que duraron los Troubles lo fue por agentes del ejercito británico. Pero muy pocos miembros del ejercito , del RUC o de sus departamentos de inteligencia fueron acusados, recibieron alguna sanción o castigo por lo hecho. Los crímenes fueron tapados con la impunidad y rápidamente olvidados.
Escuchábamos —escuchamos— a Anari casi con devoción. Nos ha acompañado en muchos momentos. Con insistencia les pedíamos a nuestros seres queridos que entendían su idioma que nos la tradujeran, y pacientemente nos iban desgranando esas palabras escritas en una lengua tan poderosa como indescifrable para nosotros. Queríamos desentrañar lo que esos sonidos tensos, ásperos y armoniosos escondían. Hasta que un día nos armamos de valor y le pedimos a ella que lo hiciera. Años después, he aquí el resultado.
Hoy los lectores en castellano estamos de enhorabuena. Sabíamos que íbamos a encontrarnos con un buen libro de «canciones traducidas» y lo que Anari nos ha traído es un monumental libro de poemas inolvidables, versos que hablan de las cosas que nos importan o que nos duelen con palabras descarnadas, palabras que vehiculan imágenes tan poderosas que consiguen dibujar la fragilidad.
Demoliciones controladas será un feliz hallazgo para quien no conociera a Anari y un maravilloso regalo para quien ya haya escuchado a esta icónica cantante vasca.
Este libro —prologado por Bernardo Atxaga y organizado por Iñigo Astiz— reúne las letras en euskera y castellano de Anari, traducidas por ella misma.
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